Posted by: llumage | 25-03-08

DEVOCIONAL 1 (Anaïs)


Lee: 1ª Juan 2

Tomad nota de cómo empieza este capítulo, “hijitos míos”: es una expresión de afecto, cariño paternal. En esos momentos Juan era un hombre muy anciano y aquellos a los que iba dirigida la carta seguramente serían hijos suyos espirituales.
Medita en los versículos 15-16.
Podemos pensar que todo lo mundano puede venir de las personas con quienes nos juntamos, de los lugares a donde vamos…pero no lo mundano, el deseo por lo que el mundo ofrece, empieza en el corazón.
Cuando Jesús fue tentado (Mateo 4:1-11) estos fueron los tres aspectos que tocó el diablo: los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida.
Sabemos que este mundo de maldad y de pecado tendrá su fin, y esto nos tendría que dar ánimo para controlar nuestro deseo de maldad y conducta desenfrenada, para continuar buscando y haciendo la voluntad de Dios.
¿Qué reflejamos con nuestra conducta, los valores del mundo o de Dios?

Al Señor Dios adorarás y a Él sólo servirás

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